AYUDANDO A AYUDAR

Porque tal como juzguen se les juzgará,  y con la medida que midan a otros,  se les medirá a ustedes. (Mateo 7:2)

 

 

 

¿De qué nos sirve afanarnos de los bienes materiales, de las riquezas…?

Hay tanta gente que vive para trabajar y no para disfrutar verdaderamente de la vida como Dios manda (de una manera consiente y dentro de lo permitido). Veo a tantos padres de familia que se jactan de sus trabajos con el fin de acumular y acumular bienes para ellos mismos, cuando allá afuera hay gente que necesita ayuda, que tan solo hace falta una mano para ayudar a levantar a alguien que está en necesidad. Mira amigo, yo no digo que trabajar sea malo, a lo que me refiero es que no nos afanemos demasiado por estas cosas del mundo, ¿sabes por qué lo digo? Por la simple razón de que el día de mañana, Dios no lo quiera y te llama ante su presencia, que tengas que dejar este mundo físico para siempre… ¿De qué te habrá servido acumular tantas riquezas, si jamás las supiste compartir con los demás? ¿Acaso cuando mueras tu o cuando muera yo, nos llevaremos algo de este mundo físico? Verdad que no, entonces, de que nos sirve aferrarnos tanto a nuestros trabajos y vivir a duras penas sin poder tener un momento de paz y tranquilidad.

 

Yo creo que si Dios nos bendice con un trabajo, lo mejor es que solo hagamos lo que realmente amamos hacer, para que nos vaya bien en esta vida.

 

 

Todo mundo dice: ¡Hay mucha pobreza, qué tristeza… ojala el gobierno hiciera algo…! Pero ni siquiera somos capaces de regalar una moneda a la persona que está a nuestro alrededor, decirle: tenga señor, tenga señora, no es mucho pero de mi corazón nace obsequiarle esto. No somos capaces de donar una prenda al que lo necesita, y mucho menos somos capaces de darle un vaso de agua al que lo pide, entonces, tampoco seremos capaces de dar una palabra de aliento al quebrantado de corazón, la palabra de Dios, que es amor, amor para todo aquel que lo necesita en su alma.

 

En serio es muy triste ver a la gente ignorar a personas que están en las calles tratando de buscar algo para comer, o pidiendo una moneda; se nos hace más fácil mirar hacia otro lado antes que mirarlos a ellos y tan siquiera regalarles una sonrisa, en lugar de ponerles malas caras, ¿acaso no sabes que todos ellos estarán muy cerca de Dios cuando él los llame?, por la humildad que hay en sus corazones, en cambio nosotros, avaros y egoístas no tendremos nada de parte de Dios si seguimos con esta actitud. Dios no lo quiera y el día de mañana a alguno de nosotros nos alcanza la desgracia de quedarnos sin un peso, de quedarnos sin un techo donde refugiarnos, ¿Qué sentirías tú si estuvieras en esa situación? Si tu estuvieras en las calles como a los que ignoras y los que insultas ¿acaso te gustaría que la gente te ignorara cuando tu pidieras un pedazo de pan? O ¿te gustaría que todos te miraran con asco solo por ser pobre? La verdad es que a mí sí me daría más tristeza ver que la gente me ignorara cuando yo tratara de pedir ayuda.

 

Recuerda que la pobreza no solo es física, sino también espiritual, podremos mostrarnos los más felices por fuera o los más espirituales, pero por dentro somos una máquina de iniquidad, donde acumulamos egoísmo, orgullo, altivez de ojos, envidia, mentira, avaricia, etc. etc. Ya basta amigos, hay que hacer algo por nuestro prójimo (nuestro prójimo es aquel que está a lado de nosotros, el que más cercano está) puedes tomar esta palabra o simplemente desecharla como si fuera basura, pero tan solo recuerda esto que te voy a decir (no por mal, sino por bien): QUIZA EL DIA DE HOY NO NECESITES AYUDA DE NINGUN TIPO, PERO ALGUN DIA NECESITARAS DE ALGUIEN, Y ESE ALGUIEN NO ESTARÁ AHÍ PARA AYUDARTE… porque todo lo que se hace, tanto para bien como para mal SE PAGA Y CON CRECES. Si el día de hoy no supimos ayudar a nuestro prójimo, mañana nadie nos dará una mano que nos ayude a levantarnos.

 

Como siempre he dicho: si uno no da el ejemplo, nadie hace algo por sí mismos. Este mundo está tan acostumbrado a SOLO RECIBIR Y RECIBIR, pero nadie nos enseña a DAR SIN ESCATIMAR. Seamos diferentes, ya basta de quedarnos mirando como si los demás no valieran lo mismo que nosotros (todos somos humanos y Cristo murió por toda la humanidad y nos ama sin importar nuestra condición física), ya basta de hacer a un lado a la gente que nos necesita, en verdad ruego a Dios que nos redarguya el corazón, que nos dé un poco más de amor en nuestras almas, para ayudar al necesitado.

 

El mundo nos mira como si estuviéramos haciendo LO PEOR, cuando a la acción de robar o matar lo miran como algo que va y viene (como ALGO COMUN); pero si alguno mira a una persona ayudando a otro, ENSEGUIDA COMIENZAN A BURLARSE DE EL O ELLA.  

 

¡Ay de los que a lo malo le dicen bueno, y lo bueno malo; Que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; Que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! (Isaías 5:20).

 

 

En verdad amigos, es momento de ayudar aunque sea con poquito, no estoy diciendo que dones todo tu dinero o que te quedes sin una casa por darlo todo, DA CONFORME A LA MEDIDA DE TU CORAZON… con eso será suficiente, y ten por seguro, que el día en que tú llegues a necesitar algo, Dios te bendecirá por haber DADO SIN ESCATIMAR, POR HABER DADO CON EL CORAZON… PORQUE CON LA MEDIDA QUE DES, ASÍ RECIBIRÁS. AMEN.

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Comentarios: 4
  • #1

    Reflexiones para meditar (miércoles, 30 abril 2014 12:36)

    ¿Qué opinan ustedes?

  • #2

    ANA CAREN (sábado, 04 octubre 2014 11:26)

    amen, bonita reflexion :)

  • #3

    Rosemaria (jueves, 11 febrero 2016 16:25)

    Que nuestro padre celestial lo siga bendiciendo

  • #4

    Juan cruz (sábado, 07 mayo 2016 22:47)

    Bien por ti

 

 

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De la oscuridad a la luz.